La historia de la niña del agujero

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la niña del agujero

En la actualidad podemos encontrarnos muchas historias de terror gracias a que las personas comparten sus historias en internet y en redes sociales. Ahora vamos a contarles la historia de la niña del agujero.

Ella se esconde en los agujeros y en las grietas que hay en las paredes. Desde los agujeros ella se mantiene acechando y esperando a que una persona inocente se acerque a ella. La niña del agujero invita a las personas a jugar con ella y aceptar su invitación es lo mimo a firmar tu sentencia de muerte.

Esta historia comenzó cuando Yumiko bajo del auto y entro en el jardín de su casa nueva. Era una casa muy hermosa que tenía el clásico estilo japonés, con un enorme jardín y con varias habitaciones. Encontrar disopnibles casas tan grandes en una ciudad como Tokio era bastante raro, en donde las casas cada vez eran más pequeñas debido a la sobrepoblación de la ciudad. La mayoría de las personas que se mudaban a la ciudad vivían en departamento o en casas muy pequeñas.

-Es una casa muy vieja- le dijo su padre cuando entraron a la casa. –La vamos a remodelar y con el tiempo será un lugar bastante hermoso en el que todos viviremos felices- comentó su padre.

La historia de la niña del agujero

Yumiko tenía muchas ganas de creerle a su padre, ya que el estado actual de la casa no le gustaba mucho. El recibidor de la casa era bastante oscuro y tenía un olor a madera mojada que impregnaba todas las habitaciones de la casa. Además, podía ver varias grietas que cuarteaban el viejo papel tapiz que tenía la casa.

-¿Por qué no subes y escoges la habitación que más te guste cariño?- le dijo su madre.

Así, Yumiko comenzó a subir las escaleras de la casa y al llegar al segundo piso recorrió todo el pasillo lleno de puertas, abriendo de una en una en busca de un cuarto que le agrada. Finalmente entró a uno de los cuartos, el que tenía más iluminación y que tenía vista hacia el jardín. La pared de ese cuarto también tenía algunas grietas, pero le pareció el mejor cuarto y sabía que su padre lo iba a arreglar lo más pronto posible.

Sin embargo, mientras seguía viendo el cuarto, sintió que alguien la estaba viendo. Miró por encima de su hombro, pero no vio a nadie. Se sintió bastante inquieta y decidió bajar las escaleras para juntarse con sus padres y ayudarles con el resto de la mudanza.

Cuando finalmente llegó la noche su madre la arropó en la cama y le dio un beso de las buenas noches.

Apenas salió su mamá del cuarto y Yumiko escuchó un susurro que provenía de la oscuridad. Se tapó con las sábanas hasta la cabeza y continuó poniendo atención a los susurros. Alguien estaba diciendo su nombre.

-Yumiko…

La niña sacó la cabeza de la sábana con mucho miedo y notó que la voz venia de una de las grietas de su habitación. Reunio todo el coraje que tenía y se acercó hacia una de las grietas.

-¿Hola?- preguntó Yumilko.

-¿Quieres jugar conmigo?- le preguntaron desde la grieta.

Yumiko se acercó más y pudo ver que del otro lado había una niña que parecía tener la misma edad que ella, solo que tenía el cabello muy negro y la piel muy pálida, además de una mirada que resultaba bastante inquietante.

-¿Qué haces ahí dentro?- preguntó Yumiko.

-¿Quieres jugar conmigo?- volvió a preguntar la niña.

Por alguna extraña razón Yumiko había dejado de sentir tanto miedo.

-Sí, sí quiero jugar contigo-, respondió.

La niña que se encontraba dentro de la grieta extendió la mano hacia Yumiko.

Cuando amaneció los padres de Yumiko la estaban buscando debido a que no podían encontrarla en ningún lado. Por más que buscaron nunca pudieron encontrarla.

Si quieres más historias de terror como esta historia de la niña del agujero no dudes en seguirnos en nuestras redes sociales y en seguir visitando la página.

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