Los inquilinos anteriores de mi departamento dejaron un manual de supervivencia. No quiero seguir viviendo aquí – Parte 1

Los antiguos inquilinos dejaron un manual de supervivencia

Esta es una traducción original de la historia de terror «The previous tenant of my new flat left a survival guide. I’m not sure I want to live here anymore.» publicada en el subforo de Reddit r/nosleep por el usuario llamado «newtotownJAM».

Me mudé ayer con mi novio. Hemos estado juntos por al menos 5 años, somos lo suficientemente maduros y tenemos la voluntad de sentar cabeza para salir de las casas de nuestros padres. Él acaba de cumplir 24 años y yo solamente 22. Él es el amor de mi vida. Su nombre es Jaime y no podría ser más feliz que viviendo con él.

Cuando decidimos tomar la decisión pasamos 2 meses buscando casa y departamentos para alquilar ya que no nos podíamos permitir el comprar todavía, así que rentar era nuestra única opción, pero los precios eran astronómicos. Con nuestro presupuesto teníamos suerte si conseguíamos una caja como casa y una cocina eléctrica.

Jaime trabaja para un restaurante de 24 horas local y yo estoy en las pasantías de educación. Las primeras etapas no pagan mucho y ambos tenemos muchos gastos y deudas, así que nuestra situación financiera es precaria.

Estuvimos a punto de rendirnos y desistir de la idea hasta que encontramos este departamento. No tenía nada en especial, pero para nosotros era como un palacio. Un apartamento de 2 habitaciones espaciosas que tenía una hermosa vista al parque de la ciudad, con un balcón y varios muebles.

Estaba ubicado en un bloque de edificios ubicado en una zona no tan agradable, pero ninguno de los dos había tenido riquezas al crecer, así que no éramos exigentes. Solo estábamos agradecidos de poder estar juntos.

El anuncio se vio más provocador cuando vimos que nos ofrecían la opción de pagar depósitos libres por adelantados y además, de tener un contrato de arrendamiento abierto.

El propietario estaba dispuesto a firmar un contrato de cinco años si queríamos. Este tipo de cosas nunca pasa en esta ciudad. Además, nos dijeron que aparte de no tener un contrato cerrado, no tendríamos inspecciones, pero que sí tendríamos que pagar cualquier daño cuando termináramos el alquiler. Nunca había oído hablar de algo así.

Sabíamos que por nuestro presupuesto no íbamos a conseguir algo mejor. Así que nos apresuramos de llevar a cabo el alquiler sin siquiera molestarnos en ver el lugar, ya que era nuestra única oportunidad.

El día de la mudanza llegó rápido y ayer recibimos las llaves de nuestro primer hogar juntos. Era un sentimiento muy extraño. La mudanza fue caótica, sobre todo al subir y bajar las cosas por el ascensor. Nuestro departamento era el número 42 y estábamos ubicados en el piso 7.

Las cosas que no podíamos subir en el ascensor tuvo que cargarlas el equipo de mudanza. Creo que se sentían afortunados de que no estuviéramos unos pisos más arriba, pero, aun así, no teníamos lo suficiente como para darles una mejor propina.

Por la noche nos relajamos en nuestro sofá de segunda mano, que nos regaló un primo de un amigo y pasamos el rato viendo televisión. Fumamos un poco en el balcón mirando hacia el parque y nos dormimos en nuestro colchón, el cual estaba en el suelo súper temprano porque no teníamos energía para armar toda la cama y además, Jaime tenía trabajo súper temprano en la mañana.

Anoche dormimos como bebés, y me sentí muy segura y feliz. No creo que esa sensación vuelva pronto y todo se debe a la nota que he encontrado esta mañana….

La encontré en la cocina mientras me tomaba un café, horas después de que Jaime salió de casa hacia el trabajo para cumplir con su turno matutino.

Estaba en uno de los gabinetes empotrados en la parte alta de la cocina, en los cuales había un montón de objetos útiles del inquilino anterior.

Llaves de repuesto del departamento, un juego de pequeñas llaves que servían para cerrar las ventanas (necesarias para aquellos con niños pequeños), pilas de repuesto para la alarma de incendios y un papel doblado.

Había unas palabras escritas con una hermosa letra cursiva que decían; “Para el Nuevo ocupante del 42”. Abrí el sobre con la nota y me senté a leer. Realmente no puedo describirles lo que decía, así que mejor copio lo que decía la carta abajo.

Querido Nuevo Ocupante.

Primeramente, bienvenido a tu nuevo hogar. Viví aquí antes que usted por 35 años con mi marido. Desafortunadamente, él tuvo un incidente en casa recientemente que le quitó la vida del cual prefiero no hablar. Mi hermana consideró que no podía seguir cumpliendo con las exigencias de la propiedad y ella insistió en que me mudara con ella y su marido.

No estaba muy de acuerdo con la idea al principio, pero las escaleras empezaron a matarme las rodillas una vez empecé a cumplir cierta edad y sin Bernie, todo está lleno de tristezas.

En fin. Cuando has vivido en un lugar durante tanto tiempo como yo lo he hecho se siente como si fuera parte de ti. Entiendes su personalidad y lo que lo hace funcionar. Pensé que probablemente era pertinente que te impartiera algo de ese conocimiento.

Es un lugar maravilloso, honestamente. He vivido aquí mis peores y mejores momento durante todos estos años y dejarlo todo atrás es muy difícil, pero si quieres sobrevivir y sacar lo mejor de ello hay algunos pasos que debes seguir.

  1. El propietario NUNCA te va a molestar, no te visita, no te llama ni se comunica de ninguna forma. Pero asegúrate de pagar el alquiler a tiempo siempre. Solo he tratado con él una vez en 35 años y digamos que nunca más he dejado de pagar el alquiler. Cualquier reparación que se requiera hable con el agente que le alquiló el lugar.
  2. NO uses el ascensor del edificio durante las 1:11AM y las 3:33AM. Solo no lo hagas. Este punto es importante si quieres tener una vida feliz aquí. Es cuestión de vida o muerte. NO LO HAGAS. Esto tiene un costo que yo y muchos otros en el edificio hemos pagado y prefiero no detallar por qué no debes hacerlo. Simplemente, por favor, no lo hagas. No podré jamás resaltar la importancia de esta regla.
  3. Cuando oigas ruidos extraños de animales procedentes del apartamento 48 no le hagas caso. El señor Prentice vive allí y es un tipo encantador. No tengas miedo de saludarle en el pasillo o en las escaleras (es de la vieja escuela, así que nunca se arriesga a usar el ascensor), pero hagas lo que hagas, no compruebes la fuente de los ruidos cuando los oigas.
  4. Si alguna vez te encuentras con un limpiador de ventanas en el balcón, ignóralo. Puede parecer el tipo más simpático que hayas tenido intentando venderte algo en la puerta, pero realmente es mejor que no te comprometas con él. Se irá cuando lo ignores. Pero lo intentará con fuerza las primeras veces, así que necesitarás algo de resistencia. Así que hagas lo que hagas NO LE OFREZCAS NADA. Ni dinero, ni bebidas, y mucho menos lo dejes entrar.
  5. No dejes restos de basura fuera. Tíralos a la basura o refrigéralos inmediatamente. Si tienes animales pequeños, es imprescindible que los vigiles para que coman y retires los restos de comida inmediatamente después de que terminen de comer. Esto y la regla número 2 van de la mano, estas cosas se pasan el día forrajeando y parece que les encantan las croquetas. No los quieres en tu hogar, te lo aseguro. Puedes dejar lo que quieras fuera entre la 1:11AM y las 3:33AM de la madrugada. Así que quizás quieras alimentar a tus mascotas en ese momento.
  6. No te comuniques con ningún vecino que asegure venir de los apartamentos 65-72. Estos sufrieron un incendio a finales de los 80 que devastó todo el piso, todos los residentes murieron en sus casas. El edificio era mayoritariamente de propiedad municipal en ese momento y nunca se molestaron en renovar los apartamentos quemados. Desde entonces están vacíos, pero de vez en cuando alguien toca a tu puerta diciendo que vive en una de estas viviendas y te pide que les des un poco de azúcar. Parecerán totalmente normales, pero hay que cerrar la puerta con llaves inmediatamente. He instalado dos cerrojos de seguridad adicionales para evitar a estos cabrones. No me gusta decir groserías a mi edad, pero realmente son unos hijos de puta.
  7. Aquí va una regla simple: ten un arma en cada cuarto. Algunas veces puede que sigas todas las reglas y de vez en cuando cualquiera se desliza por tu casa. Mejor prevenir que lamentar.
  8. El edificio tiene un comité que intentará que te unas. Es uno de esos grupos de vecinos que tratan de mejorar las condiciones de vida de todos los residentes. Es un grupo agradable y la señora que lo dirige (Terri del piso 26) es una vecina fantástica. No dudes en participar. Pero yo no recomendaría hacer de niñera de los dos hijos de Terri. Ella te lo pedirá, porque la pobre mujer necesita un descanso, pero si aceptas no digas que no te lo advertí.
  9. Los gatos sin pelo de vez en cuando vagan por los pasillos. Se supone que pertenecen a un tipo de raza de gatos muy especial y cara, pero ellos no tienen dueño. La mayoría de ellos son inofensivos, pero no los agarres. No a menos que veas uno de esos vecinos que dicen vivir en los apartamentos 65-72. Si es así, agarra al gato y mételo adentro contigo. Te dolerá un poco la piel, pero los gatos son amigables y no me gustaría que esos cabrones los lastimen.
  10. No hay manera de arreglar la mancha de humedad en el techo del dormitorio. A veces se vuelve de un color carmesí intenso y parece bastante preocupante, pero por favor, intenta no alarmarte, no gotea, no crece y lleva ahí más tiempo que yo. El propietario no quiere ceder, según los agentes. Lo señalé muchas veces, incluso llamé a la policía la primera noche que cambió de color, pero fue una pérdida de tiempo y también lo será para ti. Lo mejor es ignorarlo.
  11. Puedes confiar en el cartero. Se llama Ian Flanders y es el cartero desde antes de que me mudara. Tiene su propia llave de la puerta principal y entrega el correo en la puerta cada mañana a las 8:54AM. No puedo incluir todo aquí, o se convertiría en una novela, pero si tienes alguna pregunta Ian te ayudará.
  12. Por último, las primeras semanas son las peores. Sentirás que has cometido un error, estoy segura de que al leer esto ya lo sientes, pero si puedes superar las primeras semanas es realmente un lugar encantador para vivir. Cada propiedad tiene sus peculiaridades y esta es un poco más especial, pero puedes ser realmente feliz aquí si sigues mis consejos. Te deseo lo mejor, de verdad.

Atentamente,

La señora Prudence Hemmings.

Realmente no sabía que pensar después de leer la carta. Esperaba que fuera algún tipo de broma, pero el agente inmobiliario dijo que el inquilino anterior era una mujer mayor y no puedo imaginarme a alguien mayor llamado Prudence Hemmings intentando hacerle una broma a alguien que nunca había conocido.

También había partes de la nota que no podía desmentir, efectivamente había una gran mancha de humedad encima de la cama de la que Jaime y yo ya habíamos hablado de quitar. No era de color carmesí pero definitivamente existía. También me había percatado que un hermoso gato Esfinge vagaba por los pasillos mientras nos mudábamos. Empecé a asustarme seriamente.

Nuestro sueño, nuestro pequeño y hermoso hogar, acababa de convertirse en una fuente de miedo y confusión. Comprobé la hora y eran las 9:14AM. Maldita sea. Me quedé sin tiempo para alcanzar al cartero Ian. Cuando abrí la puerta para comprobarlo, efectivamente, dos cartas dirigidas a una tal Sra. Hemmings estaban en el pasillo.

A eso de las 11:15AM mis peores miedos se volvieron realidad cuando un hombre amable de mediana edad con un equipo de limpieza de ventanas tocó la puerta de mi balcón. Lo ignoré. No quería arriesgarme hasta haber hablado con Jaime y haberle enseñado la carta. Ya le había mandado un mensaje de texto para que se apurara y llegara a casa. Me sentí mal por el hombre que llevaba más de 10 minutos tocando la puerta de cristal del balcón, pero honestamente, mientras más tiempo pasaba tocando la puerta, más me asustaba.

Mis ventanas eran amplias, y por el hecho de no tener cortinas, no podía ocultarme de su vista. Me sentía expuesta. Él se mantuvo ahí por un total de exactamente 30 minutos y en ningún momento dejó de tocar la puerta mientras me veía. Él gritaba ocasionalmente de una manera súper amigable que tenía mucha sed y que, si no podía darle una bebida fría para refrescarse en el calor, pero hice lo mejor para evitar el contacto visual.

Cuando por fin se fue miré alrededor de todas las ventanas en mi departamento, pero no pude verlo en ningún otro balcón vecino y ver uno de los pesados equipos que traía para la limpieza de las ventanas. Él se había esfumado completamente.

Jaime aún no me respondía, seguramente estaba teniendo un turno difícil, era viernes y en días como este siempre estaba ocupado. Aunque, él siempre hacía tiempo para responderme los mensajes. De todas formas, en una hora ya estaría en casa.

Mientras tanto, leí la carta unas cien veces, y me torturé a mi misma leyéndola durante la siguiente hora mientras esperaba a Jaime. Esperaba que Jaime entrara por esa puerta y me dijera que me estaba volviendo loca y que debía relajarme.

Esperé a que él llegara a casa por mucho tiempo…Pero Jaime nunca vino.

Su turno debió terminar cerca del mediodía, pero para las 2:00 PM él aún no había vuelto a casa. Entré en pánico, lloré y dejé más de 100 notas de voz en su teléfono, pero no me contestaba. Finalmente decidí que había pasado el tiempo suficiente como para hacerle una llamada al trabajo, pero su jefe me dijo que él nunca se había presentado en el trabajo el día de hoy.

Pensé en ello, y me pregunté “¿Qué había pasado?” Entonces fue cuando la realidad me golpeó…. La hora de entrada de Jaime era a las 4:00AM, así que debió salir del apartamento a las 3:15AM para tomar el ascensor.

No sé qué hacer. Traté de convencerme a mí misma que esto era una gran broma. Quizá Jaime escribió la carta y su jefe es cómplice. Una voz en mi cabeza me seguía diciendo que él nunca escribiría algo así ni aunque lo intentara, pero tenía que seguir engañándome.

Se está haciendo tarde y aún no llega a casa, ¿Qué pasa si todo es cierto?

Creo que hemos cometido un gran error al mudarnos.

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