El niño que comió las cenizas de su hermana

El niño de la ceniza

Esta historia real sucedió en Canadá en el 2018. El protagonista es Jimmy, un niño de dos años y medio. Según los acontecimientos narrados por la madre, Jimmy estaba jugando y es cuando él encuentra la caja con las cenizas de su hermana muerta.

Es entonces, cuando rodeado completamente de inocencia, cubre todo su cuerpo con las cenizas de su hermana muerta.

Siendo lo anterior insuficiente, el pequeño Jimmy jugó con las cenizas de su hermana hasta el hartazgo y además, se las comió.

No fue hasta un largo rato que la mamá se dio cuenta de la situación y procedió a limpiar rápidamente a su hijo. No se dio cuenta de lo que estaba pasando, ya que se encontraba dormida gracias al estrés de su trabajo.

Además, de que esto sucedió el mismo día en el que hicieron la cremación de su hija. Esta madre soltera, luego de limpiar a su hijo, recoge las cenizas de su hija muerta y las vuelve a colocar en el cofre, esta vez asegurándose de colocar las cenizas en un sitio inalcanzable para el pequeño Jimmy.

La madre, inocente de la situación y de lo que se aproximaba. Continuó su día normalmente, pero, la verdadera pesadilla se desató al momento de dormir.

A las tres de la madrugada aproximadamente, el niño se para de su cuna y se coloca de pie en el borde de la misma. El niño se encontraba poseído por un espíritu maligno cambiando el aspecto del bebé y comienza a gritar para llamar la atención de su madre dormida.

La madre entra en pánico al ver a su hijo poseído y transformado completamente y graba la actitud del niño para que así tuviera una prueba y le creyeran.

Para la mañana siguiente, se va corriendo a una iglesia y pide ayuda a un sacerdote. Esta le muestra el vídeo y él le dice que hay que practicar un exorcismo.

Una vez el exorcismo concluyó, él le dice que ahora había que hacerle un lavado de estómago para que el niño esté completamente limpio.

La explicación que le da el padre, es que, cuando las personas mueren, y los seres queridos se aferran a ellos gracias al dolor de la pérdida, los espíritus de los difuntos quedan vagando en la tierra y además, esa energía atrae a entes malignos.

De esta manera, adoptando la forma de los familiares fallecidos, es como los espíritus demoníacos engañan a sus víctimas para poseer sus cuerpos.

Así que él le recomendó, soltar emocionalmente el recuerdo y dolor de la pérdida de su hija, y liberar las cenizas de su hija para que así, tanto los vivos como los muertos puedan descansar en paz.

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